Mostrando entradas con la etiqueta SALUD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SALUD. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de junio de 2011

REVELAN PORQUE COMER REDUCE EL ESTRES

Existe una explicación científica a los deseos de ingerir alimentos que muchas personas sienten cuando atraviesan por momentos de ansiedad o de presión extrema.

La pizza estaba calientita dentro de su caja sobre la mesa. Al abrirla, los ingredientes mezclados en la redonda creación desprendieron su aroma. Decidí tomar una rebanada. El queso caía suave. Mordí la punta de la rebanada y percibí el sabor. No deseaba otra cosa que seguir comiendo. Ese día había tenido tantos eventos estresantes que sólo después de comer logré relajarme un momento.
Se han preguntado ¿porqué  al comer nos podemos sentir menos ansiosos o estresados?Investigadores de la Universidad de Cincinatti dirigidos por la Doctora Ulrich-Ray  encontraron que los comportamientos placenteros (por ejemplo, comer o tener sexo) no sólo originan placer, sino que además reducen el estrés y disminuyen la respuesta de ansiedad en el cerebro. Su efecto dura hasta siete días después de realizada la actividad con la que nos sentimos confortados.
"La palabra estrés se utiliza para indicar la respuesta del organismo. Al estímulo o agente nocivo lo denominamos estresante", indica J.Tresguerres (2007). El estudio científico se realizó de la siguiente manera: A un grupo de ratas de laboratorio les dieron dos veces al día bebidas dulces. Después evaluaron su respuesta funcional y de comportamiento al estrés.
Los resultados comparados con el grupo al que no le dieron estas bebidas dulces mostraron que su frecuencia cardiaca  disminuía, así como las hormonas responsables del estrés. Cuando estamos estresados nuestro corazón late más rápido y el cortisol, la hormona responsable del estrés, se libera en mayor cantidad.
A  los integrantes de otro grupo de ratas en el mismo estudio les dieron bebidas  con endulzantes sin calorías. Un grupo más fue dispuesto con parejas que incitaban el comportamiento sexual. Ambos conjuntos tuvieron reducción en la respuesta al estrés. Podemos apreciar que el efecto reductor de estrés sucederá incluso si ingerimos bebidas endulzadas con sustancias bajas en calorías.
El estudio publicado aclara que también se obtendrán los beneficios desestresantes si se prueban pequeños bocados de nuestro alimento favorito (para que no imaginen que intento fomentar la obesidad).
Los investigadores dejaron  claro el motivo  por el que comemos cuando nos sentimos estresados: el cerebro humano controla un eje del estrés ubicado en una región neuronal conocida como amígdala basolateral. Ésta, a su vez, manda la información al hipotálamo y de ahí a  la hipófisis, para liberar hormonas del estrés. 
Si comes alimentos que te gustan (incluso en poca cantidad, insisto) y/o tienes actividad sexual, este eje del estrés se ve debilitado. El estrés podría clasificarse en físico y psicológico. Ejemplos de estrés físico pueden ser: heridas, enfermedades o exposición prolongada al frío. Ejemplos de estrés psicológico pueden ser: hablar en público, amenazas o lidiar con la muerte de un ser querido.
Cuando  elegimos comer o probar algún bocado de nuestro alimento favorito. Esto se asocia a una disminución de los niveles de glucocorticoides, las hormonas liberadas durante el estrés.
Un mecanismo de autorregulación en situaciones estresantes es ir a la cocina y saciar un antojo. Esa pequeña mordida a un chocolate, o saborear un alimento o bebida deliciosa se traducirá en sentirme mejor.
Reconocer cómo funciono, saberme en situaciones de estrés constante y que a través de la comida me puedo calmar quizá me lleve a identificar mis emociones y a disfrutar mejor los alimentos, sin abusar de ellos.


25 de noviembre de 2010. 

EVITA UN PARO CARDIACO CON UN POSTRE QUE SALVA LA VIDA

El consumo moderado del chocolate disminuye sustancialmente el riesgo de presentar fallas cardiovasculares. El cacao puro otorga aun más ventajas.



Imagina un delicioso chocolate. Abres el empaque, el olor delicioso se desprende; le das una mordida y lo saboreas. Sientes cómo poco a poco se derrite en tu lengua. ¿Simple placer gastronómico? No precisamente. La ciencia ha descubierto que este alimento tiene beneficios para la salud, especialmente para el corazón.
Lo que aparentemente es un clásico regalo romántico, puede ser más que eso, ya que la ingesta de chocolate tiene un beneficio cardiovascular adicional si se consume de una a tres veces al mes, pues disminuye en 26 por ciento el riesgo de falla cardiaca.
La investigadora Elizabeth Mostofsky realizó una encuesta a más de 30 mil mujeres en Suecia. Les preguntó sobre sus hábitos de consumo de chocolate y les dio seguimiento durante 8 años para conocer sus enfermedades cardiacas. Los resultados mostraron que quienes consumían chocolate de una a dos veces por semana tuvieron menor incidencia de problemas cardiacos (32 por ciento menos).
Algo curioso fue que las mujeres que comían chocolate diario o casi diario no obtenían los mismos beneficios para su corazón, en comparación con las que lo ingerían con menor frecuencia. Mostofsky también reveló que el chocolate suizo contiene aproximadamente 30 por ciento de cacao como ingrediente.
Entre más cacao, más flavonoides (antioxidantes), que son las sustancias químicas responsables de los beneficios cardiacos, debido a que estimulan la producción de óxido nítrico y éste, a su vez, ayuda a que las arterias se relajen y se facilite el flujo sanguíneo, lo cual incide en la reducción de la presión arterial.
Los flavonoides se encuentran en varias frutas, vegetales, semillas, vino y cerveza, y ahora sabemos que el cacao también los contiene. El chocolate amargo contiene más cacao y menos azúcar, lo que significa mayor beneficio cardiovascular y menor riesgo de obesidad por su consumo.
Un estudio español concluyó que consumir cacao en polvo (no chocolate), disuelto en leche descremada, aumenta los  niveles de colesterol bueno y disminuye sustancias inflamatorias dañinas en los vasos sanguíneos.
Por cierto, la palabra "cacao", que se refiere al árbol cuyo fruto da las semillas que son el ingrediente principal del chocolate, proviene de una voz de nuestros antepasados, de la palabra náhuatl "cacáhuatl". Y el chocolate ha constituido parte de la dieta de los mexicanos desde siglos atrás.

¿Existen otros beneficios del chocolate?
Sí. Una investigación emprendida en Inglaterra arrojó que saborear un chocolate resulta tanto o más placentero que besar apasionadamente a alguien, pero el efecto puede durar hasta cuatro veces más y ser más intenso.
La analogía con el beso es interesante. Cuando besamos apasionadamente a otra persona nuestra frecuencia cardiaca aumenta de manera considerable y al comer chocolate también sucede por el simple hecho de saborearlo en la lengua. Disfrutable, ¿no? Pero hay más. Un estudio de la Universidad de California desveló una asociación entre la ingesta de chocolate y  síntomas depresivos.
La doctora Golomb registró que hombres y mujeres con niveles de depresión altos consumían aproximadamente 12 porciones de chocolate al mes; personas con niveles medios de depresión comían 8 porciones mensualmente; y quienes no mostraban síntomas de depresión teníanun consumo de cinco raciones al mes. Una precisión importante es que aún no saben si el chocolate es la causa de la depresión o parte de la cura.
Una evidencia más: la Academia Americana de Neurología, en su reunión de 2010 en Canadá, determinó -luego de realizar un estudio en más de 40 mil personas- que quienes consumían una porción de chocolate a la semana eran 22 por ciento menos propensas a padecer un evento vascular cerebral (infarto o hemorragia cerebral), a diferencia de quienes no comían chocolate.
Otra investigación presentada en el congreso demostró que una porción de 50 gramos de chocolate a la semana era suficiente para disminuir en 46 por ciento el riesgo de morir por un infarto o hemorragia cerebral.
Así las cosas en la relación chocolate-corazón, estimados lectores. Quizá quienes se comían un chocolatito con culpa ahora lo disfrutarán, conscientes de los beneficios que puede traer a su salud.


22 de septiembre de 2010.

miércoles, 1 de junio de 2011

LOS ALIMENTOS QUE OCASIONAN EL ACNE

Lo principal es quitarse la venda de los ojos y conocer la realidad sobre este padecimiento. Aquí una breve guía sobre que comer y qué evitar para contrarrestarlo.


Muchas personas opinan que algunos alimentos causan acné, muchas otras opinan que no, y quisiera compartirles lo que viví cuando era estudiante de medicina específicamente de dermatología en el Hospital Dr. Ladislao de la Pascua en la Ciudad de México, personalidades de la dermatología mexicana nos hacían hincapié en que no dijéramos a los pacientes que consultaban por acné que lo que comían les podía hacer daño, que no tenía relación alguna.
La historia continúa porque tres años después al asistir a un congreso de Dermatología organizado por el mismo hospital,  en la ponencia de acné, nos enfatizaron la nueva evidencia científica respecto a la comida y el acné, demostrando una relación clara.
Y no tiene que ver con que no supieran del tema, absolutamente no, sin embargo antes de ese congreso  la evidencia científica no era concluyente para afirmar que la comida sí influía en la enfermedad de la piel llamada acné.

 ¿Qué es el acné?

Es la obstrucción de los conductos donde sale sebo que produce nuestra piel y ese conducto se llama folículo piloso (porque también sale un pelo por cada folículo).
Entonces, el folículo piloso tiene la salida de un pelo y acompañándolo una glándula pequeñita que produce sebo si  se obstruyen estos conductos, por los que debería salir el sebo,  se forma un barro o espinilla que se inflama en algunas ocasiones y muchas veces se infecta  apareciendo  las lesiones clásicas del acné.
Cara, cuello, hombros, espalda y pecho son lugares de localización frecuente de los barros o espinillas.
Se calcula que un 80 a 90 por ciento de los adolescentes padecen esta enfermedad en menor o mayor grado, ya que los cambios hormonales de este periodo de vida favorecen la aparición de acné. Algunos adultos también la padecen.
El acné se ha asociado a enfermedades depresivas  por lo que resulta importante saber qué podemos hacer si lo padecemos o dar un buen consejo, basado en la evidencia.
Reviso artículos respecto a la relación del acné y la comida encontrando lo siguiente:
Estudios científicos  revisados por Dr Ferdowsian y Levin  (2009) sugieren correlación entre dieta y acné. Han demostrado que la dieta  rica en productos lácteos está  asociada al incremento del riesgo y severidad del acné.
 Los investigadores han encontrado significativas asociaciones entre todas las variedades de leche y acné (no importa que sea descremada o light, igual se asocia a acné).
La relación entre la leche y la severidad del acné  quizá sea explicada por la presencia  de hormonas esteroideas en los lácteos.
Descubrimientos recientes también asocian una dieta con alimentos  ricos en azúcar y una larga duración del acné.
Algo importante, ningún estudio ha demostrado una asociación entre el acné y consumo de chocolate, grasas saturadas o consumo excesivo de sal.

Entonces los consejos quedan de la siguiente manera:

1. Si ingieres muchos alimentos lácteos (más de 3 porciones diarias) se puede agravar el acné.
2. Si comes chocolates en exceso tal vez no sea el chocolate (cocoa) lo que agrave el acné sino los ingredientes lácteos con los que fue elaborado.
3. Es igual si consumes productos lácteos light que los enteros, porque no son las grasas de la leche lo que influyen sino las hormonas que contienen.
4. El consumo de grasas y de sal no se asocia al acné.
5. Los alimentos muy dulces o ricos en glucosa también se relacionan con el acné.

¿Qué hacer si tienes acné?

No exprimir los barritos ni espinillas
Evitar tocarte la piel lo más posible
Lavar la cara con agua  y jabón suave máximo dos veces al día.
No asolearte, y si lo haces protegerte lo más posible con gorra.
No usar cualquier maquillaje, sólo los especiales para acné (dicen no comedogénicos en el empaque)
Disminuir el consumo de  lácteos y alimentos muy dulces o ricos en glucosa.
Acudir al médico para tratamiento  específico.

9 de mayo de 2010.

¿PUEDO TENER UN SINDROME METABOLICO?

Es importante conocer los signos y síntomas de tu cuerpo causados por alteraciones en el uso o aprovechamiento de nutrientes.

Empezaré por explicar qué es metabolismo. Lo entendemos como la forma en la que las células de todo el cuerpo usan y liberan energía, utilizando los alimentos que comemos y eliminando productos que ya no se ocupan.
La palabra “síndrome” significa un conjunto de signos (algo que podemos medir) y síntomas (algo que el paciente nos dice que siente o tiene).
Así, el síndrome metabólico son los signos y síntomas a causa de alguna alteración en el uso o aprovechamiento de nutrientes.
La forma en la que vivimos -con reducida actividad física, alimentos con muchas calorías y poco nutritivos- favorece la aparición del síndrome metabólico y a su vez nos pone en riesgo de un ataque cardiaco, infarto cerebral o diabetes.
Elementos que pueden caracterizar el síndrome metabólico:
  • Si tu cintura mide más de 80 centímetros, si eres mujer, y más de 90, si eres hombre.
Más dos de los siguientes puntos: 
  • Si tienes más de 100 mg/dl de glucosa en sangre (prediabetes) o eres diabético (más de 126 mg/dl), después de ayuno de 8 horas.
  • Si tienes altos los triglicéridos (grasas de la sangre)
  • Si tienes alta la presión arterial (más de 130/ 85 mm/Hg) 
Analicemos:  
Te invito a medirte la circunferencia abdominal (cintura).  
¡Anda!, puedes ir por la cinta métrica y medirte, así sabrás si tienes este punto a favor o en contra y sumándole dos de las siguientes características:
La glucosa (azúcar) en sangre se mide con una química sanguínea o con una muestra tomada de una gota de sangre del dedo (con glucómetro). 
Si esta determinación da una cifra de más de 100 mg/dl, favorece al síndrome. Algo que  también cuenta como positivo es si ya te habían dicho que eres diabético, aunque estés en tratamiento. 
El punto tres del síndrome es tener aumentados los triglicéridos (grasas de la sangre). Más de 150 mg/dl en sangre representa riesgo. Este indicador se puede medir con un análisis llamado “perfil de lípidos”. 
El último punto del síndrome metabólico es la hipertensión arterial. 
Si ya te han dicho que padeces de presión arterial alta es positivo,  pero si no te han dicho podrías ir a medírtela en algún centro de salud o unidad médica. 
La cifra para que cuente positivo este dato es más de 130 mm/Hg de presión sistólica o la primera cifra y más de 85 mm/Hg en la segunda cifra o presión diastólica (tomarla después de 10 minutos de esta sentados). 
Si ya padeces el síndrome metabólico, debes considerar: 
  •  Restringir la cantidad de calorías que consumes 
  •  Aumentar la actividad física (caminar). Empezar con algo leve, como 10 minutos al día, y luego aumentar poco a poco hasta lograr 30 minutos de caminata diaria (no es necesaria la actividad intensa, incluso sería peligroso empezar con algo así si tu cuerpo no está acostumbrado)
  • Comer más alimentos saludables
  • Los medicamentos no siempre son necesarios pero tendrás que consultar a tu médico para este punto. Si haces las modificaciones a un estilo saludable de vida, eso representa un tratamiento de más peso para este síndrome. 
Incidencia y riesgos:
  • Del 20 a 25% de la población adulta mundial lo padece.
  • El síndrome aumenta tres veces más las posibilidades de sufrir un ataque cardiaco o infarto cerebral
  •  Hay cinco veces más de posibilidad de desarrollar diabetes, una enfermedad silenciosa que las personas pueden tener sin sentir malestares.
La información anterior se deriva del consenso mundial para la definición del síndrome metabólico, la cual es actualmente publicada en la página de la International Diabetes Federation. 
Espero que estas líneas sirvan como una guía de información. El diagnóstico tendrá que hacerlo un médico competente en el área. 
Cuidar nuestra salud es un regalo para disfrutar la vida mejor.

9 de marzo de 2010.

¿QUE ES LA PREDIABETES Y COMO EVITAR PADECERLA?

Es un nivel menor a la diabetes, pero que puede causar severos daños en la salud de una persona, si se descuida y no se toma en serio.

Si tu propósito de este año es bajar de peso, aquí enlisto algunas razones de peso para hacerlo, ya que la diabetes y prediabetes aumentan en México.
La prediabetes es una término que se ha utilizado para definir alteraciones con el metabolismo de la glucosa que comúnmente podríamos entender como que aumentan los niveles de glucosa en sangre y esto lo detectamos al medirla por medio de un estudio (glucometría), según publicó el especialista J. Payne en diciembre del 2009 en un texto académico sobre los riesgos de esta enfermedad, de donde se formulan varias preguntas:
¿Quiénes pueden padecer prediabetes?
Cualquier mexicano porque hay estudios muy serios que han demostrado la susceptibilidad genética de la población mexicana.
Asimismo, la edad es importante ya que la podemos encontrar en personas mayores de 20 años, aunque cada vez más la encontramos en personas más jóvenes.
¿Cuáles son los niveles de glucosa en sangre para hacer diagnóstico de pre-diabetes?
Encontrando de 100 a 126 mg/dl de glucosa en sangre nos puede hacer sospechar fuertemente en el diagnóstico de "prediabetes".
Aunque este término ya estaba en desuso hace algunos años, la Asociación Americana de Diabetes hace algunos meses adoptó nuevamente este término para este aumento de la glucosa que no llega a los niveles de diabetes (más de 126 mg/dl en sangre).
Recordemos que para que la prueba sea confiable debe hacerse con 8 horas previas de ayuno y puede ser por glucometría central (extrayendo sangre de la vena), o en la química sanguínea como estudio de laboratorio.
¿Qué tratamiento debo seguir si tengo riesgo o soy prediabético?
El tratamiento consiste en dos partes:
Lo que puedes modificar hacia estilos de vida saludables, que incluye actividad física de 150 minutos a la semana distribuidos en 30 minutos por 5 días (y funciona aunque no se realicen continuos. Por ejemplo: 10 minutos de caminata en la mañana, 10 minutos en la tarde y 10 minutos en la noche).
También alimentación que incluya más verduras, leguminosas, (frijol, haba, lenteja) frutas no tan dulces y calóricas, huevo, lácteos y grasas en moderada cantidad, así como disminuir el consumo de refrescos, comida rápida, pan muy dulce y postres.
La segunda puede ser con medicamento si así lo considera tu médico; sin embargo, tiene mayor impacto lo que uno como persona cambie hacia una vida sana.
Sobre este espacio:
El análisis de las estadísticas en salud en México refleja el aumento de enfermedades crónico-degenerativas, las cuales representan la mayoría de muertes en nuestro país. Las tendencias de este 2010 se inclinan hacia su prevención.
Si bien la población en nuestro país visita los consultorios médicos por atención a enfermedades infecciosas respiratorias y diarréicas, dependiendo la época del año, se resuelven favorablemente casi siempre.
Los médicos ahora deben estar siempre especializados, dado que al inicio de la segunda década de un milenio y las enfermedades que hace 50 años eran desconocidas ahora las diagnosticamos con frecuencia.
Los profesionales nos esforzamos, en el mejor de los casos, por mantenernos actualizados ya que lo que aprendimos en la universidad; los tratamientos y lo que teníamos; los conocimientos y avances en nuestros años escolares sobre alguna enfermedad específica se modifican regularmente conforme las investigaciones se amplían.
Lo que hacemos es agrupar un conjunto de conocimientos de forma organizada y sistematizada en especialidades, subespecialidades, maestrías y doctorados. Hoy un ejército de profesionales de la salud debemos estar en constante estudio para tener una visión más amplia de un área en específica.

11 de enero de 2010.